"No tengo tiempo para nada"
No tengo tiempo para nada

"No tengo tiempo para nada"

“Me encantaría hacer más deporte, pero no sé cuándo”, “me gustaría comer más sano, pero llego tarde a casa”, “tendría que organizar mi habitación, pero no encuentro momento”, “¿meditar?, ¿qué dices?, ¿cuándo?, qué va, imposible”,…

Estamos muy acostumbrados a oír estos comentarios, y todos lo admitimos como “lo normal”. Y, si por el contrario, encontramos a una persona que es capaz de hacer muchas cosas a lo largo del día, es posible que le miremos con extrañeza o con admiración.

Entonces, si el tiempo es el mismo para todos, ¿por qué unos abarcan más que otros?

Toma nota:

Sé más consciente del tiempo. Es lo más importante. Muchas veces no nos damos cuenta de en dónde se nos escapa el tiempo.

¿Cuánto tiempo dedicas cada día para ver algún capítulo de tu serie favorita? , ¿y en las redes sociales?, ¿y hasta que sales de la cama?, ¿y en bajar a hacer la compra?. No hay problema en que hagas estas cosas, pero sé consciente del tiempo que le estás dedicando.

Si decides sentarte todos los días después de cenar a ver la televisión un par de horas, perfecto, pero sé consciente de que al final de la semana habrás empleado 14 horas en ver la televisión. ¿Qué harías si te dijeran que tienes 14 horas a la semana para disponer de ellas? ¿Crees que emplearías un par de horas semanales a hacer deporte?

Actualmente en España la media diaria de tiempo de uso de Smartphone es de 4 horas. Así dicho, parece mucho pero piensa en tu caso. Un rato de WhatsApp, otro de Instagram, Facebook, titulares del periódico, compras por internet… vamos sumando minutos y al final del día ¡es mucho tiempo!

Y la gestión de la Bandeja de Entrada del correo electrónico? A veces nos está absorbiendo mucho tiempo y ¡parece que es un trabajo que no existe! Hay correos que nos llevan unos minutos contestar, otros que no nos ocupan más tiempo que leerlos y decidir que no nos interesan (pero eso ya es tiempo), y luego están los eternos o con archivos adjuntos. Al final, la suma de todos ellos es muchísimo tiempo! ¿Podríamos decir lo mismo de las llamadas telefónicas?

Acostumbra a los demás a valorar tu tiempo. A veces malacostumbramos a las personas que nos rodean, permitiéndoles que nos interrumpan. Indirectamente les estamos transmitiendo que nuestro tiempo no es valioso. Marc Reklau, en uno de sus libros, expone que cada interrupción de 5 minutos en el trabajo, cuesta 12 minutos, debido a que el cerebro necesita 7 minutos para reconcentrarse. Hace un cálculo aproximado con 12 interrupciones al día de 3 minutos (que suponen 10 minutos), al final del día has perdido 2 horas de trabajo. Qué barbaridad, ¿no?

Organízate. Hay muchas tareas, que organizadas, reducen el tiempo. Un ejemplo es el tema (ineludible) de las compras y preparación de la comida. Si vas decidiendo sobre la marcha qué haces para comer, eso supondrá ir al supermercado varias veces. Si, un día a la semana le dedicas 30 minutos a pensar el menú semanal y hacer la lista de la compra, sólo necesitarás comprar una vez y ahorrarás tiempo (y dinero).

Prioriza. Es fundamental que cada día lo arranques con un listado de “cosas a hacer” por orden de importancia. Aíslate si puedes y ponte un tiempo para cada tarea (con temporizador incluido). Puedes decirte a ti mismo “hasta que no acabe las dos primeras tareas, no me permito el descanso”. Los descansos también deben ir con temporizador. Si todas las tareas son igualmente importantes, entonces empieza por lo que menos te apetezca hacer.

Hay muchos más “ladrones de tiempo”, en este blog no podemos incluirlos todos.

Pero empieza por hacerte consciente de en qué dedicas tu tiempo y después decide si quieres cambiarlo.

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